lunes, 30 de diciembre de 2013

El Hombre del Año


25 de 25. 25 victorias consecutivas. La 25 en diciembre. Fun, fun, fun. Ante el Barça. Fun, fun, fun. En el año 13 el jugador n.º 13 se dejó una barba mosaica para conducir a los madridistas a una felicidad humilde pero cierta. Sergio Rodríguez rasga el parquet como una navaja de Ockham inversa: la jugada más sencilla puede no ser la correcta. Pablo Laso, tan cerebral, se ha dado cuenta que hay que dejarle la franja central de los partidos al Chacho. No para romperlos sino para dormirlos en una hipnosis de juegos malabares y público aullador. Cuando el equipo contrario despierta el dinosaurio ya está en el autobús.



viernes, 20 de diciembre de 2013

Se sienten, coño


Aunque soy catalán, me siento español y…

Este es el habitual comienzo de discurso de los catalanes horrorizados por la deriva separatista de muchos de sus conciudadanos. Sobreabundan en las tertulias periodísticas o de barra de bar. Ese suave rechazo entre los verbos expresa mejor que cualquier trabajo académico porque hemos llegado donde hemos llegado. Muy pocos dicen “como catalán y español…” o “como español…” o, horror, “como catalán rechazo la independencia de Cataluña”. La gran victoria del nacionalismo es haber atornillado en los cerebros de partidarios y detractores una primigenia separación  entre Cataluña y España. ¡Qué gran hora para Mas y su mariachi el descubrimiento de una embajada catalana en Atapuerca!

lunes, 16 de diciembre de 2013

Hombres que recuerdan y mujeres que olvidan (Críticas sin credenciales, II)

José Luis Garci
Noir


Editorial: Notorius Ediciones

Colección: Cine
Edición: Madrid, 2013
ISBN: 978-84-15606-14-7
Páginas: 480
Idioma: Español
Formato: Rústica
 
Francisco Umbral lo dejó dicho: “Garci no es que escriba bien, sino que es escritor, y de los mejores”. La cita ha sido utilizada varias veces para promocionar los libros de José Luis Garci y siempre que la leo recuerdo aquello que decía Cela de que en España no se puede ser escritor y tocar bien el violín. Entre la envidia y el desempleo el país sólo da para una profesión.

Corto por perezoso (IV)

Tras las muertes de Peter O’Toole y Joan Fontaine, se lamenta Santiago González en su blog del vacío que dejan las grandes estrellas del cine cuando se apagan. Sí, pero ahí está la política, que garante del principio de subsidiariedad, nos ofrece a Jaume Sobrequès y Joana Ortega para que nuestro ánimo goce sin fin.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Corto por perezoso (III)

Corolario del Informe PISA:
Aquellos que se sorprenden por la vaciedad temática y la pobreza expresiva de los libros de Zapatero y Mas, no se dan cuentan de que los han escrito para la posteridad.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Corto por perezoso (II)


¿Sobre qué bases quiere el periodista, ser alado, cambiar el mundo, si su corporativismo tiene más que ver con la conservación del nido (Canal Nou) que con el ideal de un mundo sin alimañas (CAC)?

domingo, 24 de noviembre de 2013

Dos escuelas de pensamiento y el Síndrome de Johnny Guitar


La situación política se tensa y no sabemos cuánto aguantará el chicle. Las encuestas pre-preelectorales están llevando al desconcierto a los partidos que durante más de treinta años han hecho, desecho y contrahecho en nuestro sufrido país. El más aturdido en esta hora es el antaño dominante Partido Socialista Obrero Español y hoy en proceso de descomposición. Lo de los socialistas catalanes es de fosa séptica.

sábado, 16 de noviembre de 2013

viernes, 8 de noviembre de 2013

Carta abierta en canal


La Carta Abierta a la Conferencia Política del PSOE, que estelarizan, como decimos en México, Pilar del Río, Baltasar Garzón y José Carrillo, es la quinta esencia del politiqués cohesionado y sostenible. La penúltima oportunidad de los carrozas progres de adherirse a las políticas que la gente quiere antes de que la parejita que alumbró el zapaterismo, es decir, Madina y Talegón, abandonen el hogar paterno y el Congreso de los Diputados sea una infinita happy hour: barra libre y Telecinco.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Los no tan fieles difuntos


Hoy, día de los Fieles Difuntos, el PSOE es un alma en pena. En vez de entrar en la Santa Compaña en busca de redención, los socialistas, tan enemigos de las tradiciones patrias, quisieron organizar una fiesta de Halloween con el monotema gore del federalismo. Y claro un guateque tan hueco como una calabaza de Wisconsin sólo podía llevar a la inanidad y al desconcierto. Así, Carmen Chacón se ha desvanecido en la neblina, Susana Díaz se encuentra con la juez Alaya en cada curva, Rubalcaba brujulea como un zombi y Alfonso Guerra (¡ay, Guerra!) es un Dr. Frankenstein que cose y descose los trozos de la nación con la fe del veleta. Es lo que da más miedo en España: un estadista.

sábado, 26 de octubre de 2013

Lo que llega de Estrasburgo


El Tribunal Europeo de Derechos Humanos, sito en Estrasburgo, la más alemana de las ciudades francesas, ha declarado incompatible con el Convenio Europeo de Derechos Humanos la aplicación retroactiva de la Ley Orgánica 7/2003, de 30 de junio, de medidas de reforma para el cumplimiento íntegro y efectivo de las penas, en lo referente a la rebaja de la condena por beneficios penitenciarios. A partir la entrada en vigor de la Ley tan civilizado propósito se aplica respecto de cada una de las penas individualmente y no sobre el máximo legal de años permitido de estancia en prisión.  A la Sentencia del Tribunal Supremo 197/2006, de 28 de febrero, vulgo “Doctrina Parot”, que consagraba la retroactividad de su práctica, es a lo que se refiere el dictamen del Tribunal Europeo.

domingo, 6 de octubre de 2013

A la tercera va la vencida


La Tercera Vía es el carril bici de la democracia. Cómo abrevar del paradigma dominante y singularizarse de la manada. El ciclista está consiguiendo la síntesis perfecta, mezcla de humildad peatonal y soberbia motera. El estado de naturaleza acorazado no por chapa y pistones, sino por una ordenanza municipal. Buenismo y progreso a pedales y la calle es mía. En política se trata de rebajar el ideario del más fuerte con un poco de realidad, pero nunca ponerlo en cuestión. Al catalano modo: ¿Independencia de España?; sí. ¿Y pérfida financiación extranjera?; también.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Catalanes por España


   Prometo que este será mi último veraneo unplugged. El periódico no se hizo para la brisa marina ni el ipad para los espacios soleados. Para colmo, el calor y una dieta anémica en wifi hacen que las noticias se conviertan en una papilla televisiva que no traspasa el cuero cabelludo. Gibraltar, los eres, Bárcenas, Madrid 2020, Bale, Chacón en Miami, Casillas-López, Casillas-Valdés, Casillas-Torres Dulce. Todo me chorrea sobre los polvos de arroz convirtiéndose en plancton adobado con columnas de opinión al ralentí. Pero una información, que empezó muy pequeñita entrado agosto, perseveró y perseveró hasta lograr vencer cualquier resistencia craneal. Y aquí ha estado, dentro de la cabeza que hoy adorno como el garbazo en la boca del viejo. Se trata de esto: 'El Quijote' se escribió en catalán y Cataluña descubrió América.

lunes, 5 de agosto de 2013

Los llanitos no quieren ser ni humildes ni altruistas


En Tierra Santa, una gambeta de Messi les parte la cintura a Benjamín Netanyahu y a Mahmud Abbas, que caen al césped en la posición del muerdo eterno. La guerra ha terminado. O al menos eso parece según la prensa deportiva española con sede en Madrid. La de Barcelona apura las negociaciones con Blatter para que el equipo culé juegue a partir de ahora con casco azul y un clavel. ¿Qué no es el fichaje del Tata Martino sino la llegada a Cataluña del buen salvaje, paz y amor, que esperaban de América Fray Bartolomé y Rousseau y que señalaba Colón cuando le pusieron la azulgrana catarí? En España, Magallo, ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, dice que no sabemos los españoles cuánto dinero ha dejado de ganar Rajoy por darnos el gustazo de dedicarse a la política. Ay, el desprendimiento del político patrio y sus portavoces sin rubor.

domingo, 28 de julio de 2013

La viga en el ojo propio / Natalia Pastor


El Caso Bárcenas amenazaba con ser para el PP mucho más que un caso de corrupción de explosión controlada. Y así está siendo. Hasta ahora, cuando un sinvergüenza comprometía la honestidad de la derecha, desde Génova 13, sabedores del espesor del envilecimiento ajeno, disparaban con la metralleta del Y tú más a diestro y siniestro. El debate se empantanaba, los medios aflojaban y hasta otra. Pero Luis Bárcenas ha convertido a su partido en una pira, donde Mariano Rajoy se está achicharronando y no sabemos si, cuando el fuego se extinga, el Presidente será sólo cenizas o se alzará con un dragón en el hombro, dispuesto a conducir su khalasar hacia lo importante.

domingo, 21 de julio de 2013

Llamadle mourinhista

"La clave de la inusitada intensidad con que los equipos de Mourinho afrontan la totalidad de sus temporadas se debe a la presencia de seis factores que definen un gran equipo y que tanto nos hemos empeñado en exigir como condiciones de la modernidad de un club: (1) Tener un modelo de juego propio, (2) adaptarte a tu rival, (3) reproducir con éxito el juego en el entrenamiento, (4) no elegir competiciones, (5) evitar injerencias externas –prensa, directiva, aficionados– en la rutina del equipo y (6) nada de clientelismos ni privilegios de vestuario: que cunda la hermosa e implacable meritocracia."

Estoy en Facebook

Un gran salto para mí, un pequeño respingo para la sociedad de la información.

jueves, 18 de julio de 2013

Otra portada polémica


La portada de la revista Rolling Stone con el careto lánguido de Dzhokhar Tsarnaev, uno de los presuntos autores del atentado de Boston del pasado mes de abril, incide en el debate sobre la banalidad del mal. Aparece como una glosa a la película de Von Trotta sobre Hannah Arendt, tan blogueada y tuiteada estos días.

A mí, que no he visto la película y que me mareo cuando la polémica alcanza espumas teológicas, me basta esta frase de disculpa de la revista:

[Tsarnaev que] "es un joven, y del mismo grupo de edad que muchos de nuestros lectores, hace que sea aún más importante para nosotros examinar la complejidad de este problema y obtener una comprensión más completa de cómo ocurre una tragedia como ésta”. 
 
Cháchara pretenciosa. Entre verdugos y víctimas los establecidos acaban, queriéndolo o no, menospreciando a los segundos. Son pasivos y siempre están llorando. En los terroristas, dicen, hay una llama, neta y criminal, pero en cuyos rescoldos se conserva el mal de vida, de sociedad, bla, bla, bla. La víctima nunca sabe si hay goma dos en el coche de al lado o una pistola tras la encina; no es dueño de su destino y en sus fotos sólo hay vísceras y dolor.  Con la misma minuciosidad con que organizan el atentado, los verdugos preparan la pose para la posteridad: pelo revuelto, rictus vacío, mirada puesta en ninguna parte. La hemos visto en miles de portadas y carátulas.

miércoles, 3 de julio de 2013

España: Conciertos para muchedumbre y pitos


El pasado fin de semana en dos campos de fútbol se pitó a España con fruición. Maracaná y Nou Camp. Dos estilos de juego, dos estilos de pito. Allende: sofocante, intimidatorio y sandunguero; aquende: bochornoso, crispado y funcionarial.

domingo, 30 de junio de 2013

Dos políticas


Fue aparecer en las noticias las etiquetas “Cospedal” y “striptease” juntas y los más rijosos del barrio barruntaron que, tras la austeridad matizada, entrabamos en la austeridad de los siete velos. Falsa alarma. Se trató de una larga cambiada de María Dolores del Cospedal al caso Bárcenas en medio de los capotazos de galleo echados al Ministro Wert.

miércoles, 26 de junio de 2013

Sigo aquí


La confabulación de un pequeño ajuste laboral y un simple cambio de habitación para el otium et studium hacen que uno pierda el hilo de la actualidad como se pierde una novia en una playa italiana: por estupidez y lógica.

De este modo, pasan ante mí, con filos inocuos, la expansión imperial de la veep Soraya; las presuntas fincas de la Infanta, su dni y los actos de contrición de Montoro y asociados; las becas de roma excelencia del ministro Wert; Edward Snowden, el siguiente héroe de nuestro tiempo, con Garzón al fondo; el juicio a José Bretón, cuyo jurado debería jurar no ver la televisión en tres meses; el policlínico sexo oral de Michael Douglas; la muerte en carne mortal de Tony Soprano; la liga de baloncesto ganada por el Real Madrid, que espero abra jerarquía; la postcoital Copa Confederaciones; los millones extraviados del fichaje de Neymar; el enigma Ancelotti (será el terror del vestuario o el pavor del Chistu)...

A los lectores, si alguno me queda, les pido paciencia y a los blogueros, de cuya sabia me nutro, prometo empezar a devorar posts justo cuando la señal de la wifi pase del 2 en la escala de Jobs.

jueves, 6 de junio de 2013

Mourinho y yo


Hoy, en el día del adiós de Mourinho, vuelvo la mirada atrás, a aquel final de mayo de 2010, y lo único que recuerdo es la cara de circunstancias de Valdano en la presentación del portugués.  Nadie me emocionaba: ni el nuevo entrenador ni los fichajes estrellas de Özil y Khedira. Aún me duraba el cabreo por la destitución de Pellegrini.

jueves, 30 de mayo de 2013

De las dietas y el hombre nuevo

Ha pasado bastante desapercibida en España la derrota del partido de Beppe Grillo en la primera vuelta de las elecciones en 563 municipios italianos, incluyendo ciudades tan vistosas como Roma, Siena o Brescia. El Movimiento 5 Estrellas se ha dejado buena parte de los nueve millones de votos de las legislativas y sólo uno de sus candidatos a alcalde disputará la segunda vuelta.

lunes, 20 de mayo de 2013

Waterloo

Las resmas de papel biblia que se necesitan para relatar los tres años del Real Madrid de Mourinho sólo las igualan las vidas ejemplares de ciertos reyes visionarios y fatalistas. Déjenme que les cuente el párrafo que cierra este Waterloo de fin de época: el fallo de Özil ante Courtois.

jueves, 16 de mayo de 2013

Transparente como el metacrilato

Hoy el metacrilato define mejor a la progresía que la pancarta. Antes el progre se embaulaba el programa, se iba a la manifestación y empezaba a gritar pareados. La pancarta lo precisaba e integraba. Ahora se coloca delante del plástico con el símbolo y el lema y, si no lleva un papelito, saca a relucir una oratoria balbuceante y roma. Lo afilado lo dejan de puertas para dentro; para cuando las sillas se tambalean y empiezan a caer del techo ninjas como en una película Batman.

martes, 14 de mayo de 2013

Yo crecí, respetadme, con el baloncesto

Yo crecí, respetadme, con el baloncesto. Mi primer recuerdo deportivo es en blanco y negro: 1978. El equipo de baloncesto del Real Madrid pasea a hombros por la Sala Olímpica Carlo Diem de Múnich a Clifford Luyk, que se retira alzando una nueva Copa de Europa, la Sexta. Los hombres altos y desgarbados del club igualaban en la máxima competición continental a los mitos del fútbol. El impacto de Luyk fue tan importante como el de Di Stefano. Sobre él no sólo pivotó la época dorada del Real Madrid, sino que su nacionalización insufló músculo y calidad a la talentosa pero enclenque Selección Nacional.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Chacón, Navarro y Lucena

En la muerte de Giulio Andreotti y en la huida de Willy Toledo se descuajaringa una de las dos almas de PSC. Desde este blog se pidió a Carmen Chacón una mayor zambullida en la lucha sucesoria del PSOE para medir su compromiso. Y lo ha hecho. No sabemos si ha sido por propia iniciativa o el empujón en el trampolín se lo ha dado Madina. La carta abierta que le ha enviado a Pere Navarro, primer secretari, sobre su desacuerdo con la participación de los socialistas en la “cumbre sobre el derecho a decidir” de Mas, amenaza con romper el partido. Los riesgos de tener los ojos en ideal cuando ya no se tienen las manos en el cajón del presupuesto.

jueves, 2 de mayo de 2013

Remontada interrumpida

Real Madrid. La historia se repite desde hace tantos años. Se avisa remontada europea y no hay remontada europea. Palabras de una historia memorable: señorío, pegada y remontada. Palabras que no están en ningún artículo de los estatutos. Se han adherido a eso que ahora se llama adn a golpe de gol y trofeo. Pero las utilizan los enemigos como arietes para desestabilizar al club. El señorío, la nobleza con el adversario, en la victoria o en la derrota, es una excusa para que el equipo ponga siempre la otra mejilla, y otras partes menos nobles del cuerpo, mientras a futbolistas de humildad impostada, dirigentes patibularios y periodistas con ganas de mangoneo se les permite cualquier desmán con tal de roer una grandeza que no se resiente por un partido perdido o una mala trayectoria. La pegada, consumación y gloria del fútbol directo, se maneja, por los que saben, como síntoma de las carencias intelectual-futbolísticas del Real Madrid. Primitivismo mesetario poco europeo.

Y la remontada. Un desastroso encuentro de ida de una eliminatoria, donde se puso poco fútbol y se encajaron muchos goles. Arrebato: no valen ni el presidente,  ni el entrenador ni los jugadores. Pero, ay, el equipo algunas veces remontó. Un club dominante de más de cien años de existencia ha tenido de todo: victorias increíbles y fracasos estrepitosos, partidos y competiciones que se veían difíciles de ganar y se ganaron, y partidos y competiciones que parecían imposibles de perder y se perdieron. Por eso hay que mantener las hachas en vilo, hacer menciones a la casta y rescatar la memoria de algún jugador homologable con la gesta. Son muchos dentro del entorno los que esperan el partido de vuelta con el resultado marcado. Si toca victoria: disimulo y regomeyo. La derrota saca lo que se guarda en el interior.  Mientras el madridismo maldice el resultado con los lógicos desahogos, los lamentables buscan el desguace del club con la esperanza de que el río revuelto traiga satisfacciones a los señalados como salvadores. Algunos de éstos son amigos, otros son lo opuesto en temperamento y proyecto a lo establecido ¡Y qué ya me estaba cabreando tanto ninguneo!

José Mourinho es hoy el objetivo. Dicen: ha arrasado con el señorío (bendito sea Dios),  no ha llevado el juego del Madrid a altas cumbres estéticas (dorar la pelota) y no ha remontado en ninguna eliminatoria europea importante (hace más de un cuarto de siglo de la última). No vale su haber. La dirección profesional de una plantilla complicada, donde el uso torticero del poder mediático y sentimental que algunos jugadores se han ganado en el campo, no se puede compensar con una sencilla gestión de altas y bajas. La nivelación con el mejor Barça de la historia; un equipo excelente y retórico, que parecía imbatible, formado por un puñado de jugadores que pueden ganar un balón de oro o un óscar. Y lo que menos se le perdona: colocar a los periodistas en su preciso espacio. La sala de prensa, el lugar en el que todo el mundo queda retratado: el entrenador y los periodistas (¿Cómo te sientes tras la derrota?). Lejos del comadreo al amor de las brasas del asador de moda. La dignidad personal por encima del triunfo deportivo. Por eso los defectos temperamentales y errores deportivos de Mourinho quedan al descubierto sin escudo alguno. Y se le compara con antiguos entrenadores del Madrid a los que previamente se le ha depurado el dossier: ¿quién recuerda lo que algunos contaban y escribían sobre Vicente del Bosque en las postrimerías de su estancia en el banquillo blanco? Hoy es el perfecto gestor de egos de la selección española de fútbol, pero ayer el incompetente entrenador abrumado por los galácticos.

La remontada de los mediocres no se conforma con expulsar a Mourinho. Hay que acabar también con Florentino Pérez y su sueño de un Madrid que crezca al amparo de su historia. La grandeza, mejor en el pasado; así no se ven las desventajas de su consolidación: los inevitables fallos en todo proyecto humano,  la envidia de los demás clubs,  que al poderío se le llame prepotencia, que haya que pedir perdón por cada gol, punto y victoria. Florentino y Mourinho obstáculos contra un Real Madrid vulgar, el del quiero y no puedo, los chorreos y los nanines. Aunque, por fin, llegaría Divac.

jueves, 25 de abril de 2013

Los franquistas buenos (Críticas sin credenciales, I)

Arcadi Espada
 

Formato: Versión Kindle
Precio: 13,29 €
Tamaño del archivo: 727 KB
Longitud de impresión: 312
Editor: Espasa (12 de marzo de 2013)
Vendido por: Amazon Media EU S.à r.l.
Idioma: español
ASIN: B00BFS706S

La obra de Arcadi Espada es un compromiso con la escritura, es decir, con la verdad. Por eso su estilo es terso. De una imperceptible tensión de cuerda de arco en cualquier momento dispuesta a disparar. Así en este libro, bajo el tema principal, que es el papel del franquismo ante el Holocausto, hechos y reflexiones, emerge el oficio de escribir y este párrafo para desmochar ficciones:

«La otra cara del mérito son los problemas que tiene cualquier escritor cuando vuelve sobre un hecho que el cine ha narrado y comprueba con desesperación que escribir es corregir. Y que su único trabajo es decapar los mitos sucesivos que las exigencias emocionales del cine han ido acumulando. Porque es verdad que el cine rescata muchos hechos del olvido; pero generalmente para trasladarlos al otro pozo profundo de la ficción. La Lista de Schindler adolece del problema señalado por Álvaro Lozano: a diferencia de lo que sucedió en la vida, casi todos se salvan. Como si de veinte mil judíos de Cracovia solo hubiesen muerto doscientos. No. Todo el mundo murió.»

Corregir. Y caminar, que estamos ante un libro de viajes. Primero transitar la escritura de otros, luego desplazarse entre los escombros del nazismo y el comunismo para descubrir las huellas de unos españoles heroicos. Unos 5.000 judíos salvados de la Solución Final en Hungría gracias a la conveniencia política del estado franquista y a la caridad de un puñado de sus servidores. El humanitarismo de Sanz Briz y sus compañeros no se materializó a pesar de franquismo sino que se alimentó de éste. Fue el nacionalismo de los “patriotas melancólicos” (Foxá, Giménez Caballero), zahories del lamento sefardí por la España perdida,  lo que utilizó Franco para jugar su carta projudía ante una más que probable victoria aliada en la guerra. Las otras cartas serían el anticomunismo y la promesa de que el régimen se desarrollaría hasta alcanzar un status homologable con los países occidentales vencedores.

Todo esto chocará a los que consideran al franquismo como la encarnación del mal sin mezcla de bien alguno. Dice su autor que es un libro para mayores de dieciocho años, para aquellos que no se quedaron en las historias del abuelo y reconocen la continuidad del estado. Y se felicitan.

Los españoles somos especialistas en mitificar épocas y así nos salen unos personajes de cartón piedra. Ni carne ni contradicciones. Sin embargo, Espada los muestra vivos a través de las fuentes, con el apoyo revisable de las declaraciones de los testigos y deudos. Ángel Sanz Briz, quintacolumnista en Madrid, cabeza de los salvadores de judíos en Budapest y siempre leal funcionario, que aparecía y desaparecía tras el telón según las órdenes de la superioridad. Jorge Perlasca, L’ impostore, que se apropió de los logros de Sanz Briz y que ahora es colocado en su justo y brillante lugar, pero sin ensombrecer a los demás protagonistas. Como a la canciller Elisabeth Tourné, la mujer que ya amparaba a judíos húngaros en plena guerra civil española. O como al abogado Zoltán Farkas, diligente y valeroso, que pago con la vida su compromiso con el prójimo.

Mención aparte  merece el descubrimiento de Casimiro Florencio Granzow de la Cerda, conocido como Cassio. Hispanopolaco, grande de España y representante diplomático en Varsovia, vivió la caída del país centroeuropeo y también, mediante sobornos a oficiales alemanes, salvó vidas de judíos, aunque no se ha podido cuantificar su número.

Se me permitirá, frívolo, que a esta breve selección de los nombres que robustecen la obra añada a José Luis de Vilallonga y su peripecia en una Lisboa atestada de espías. Mientras Javier Martínez de Bedoya, el encargado de prensa de la embajada, negociaba con los representantes de diferentes agencias judías, el seductor aristócrata español, y recién casado, vivía los líos amatoriomonetarios de las muy hollywoodienses hermanas Gabor, bajo la elástica férula de mama Gabor. Tercería fina, con papa Gabor, exiliado, joyero y paseante, al fondo y a un lado. Un momento screwball que mereció filmarlo Gregory La Cava.

Y al final de la lectura queda sedimentada una pregunta: ¿cómo fue posible una reconciliación tan rápida en Europa tras la barbarie de la II Guerra Mundial y sus secuelas? El misterio de la reconciliación que nace del misterio del olvido. El autor se apoya en su querido Steven Pinker para señalar lo insólito del brutal periodo dentro de «un proceso de civilización profundo, duradero e imparable, cuyas raíces están en la Ilustración».

Olvido y reconciliación. Y la escritura para buscar la verdad entre los plieges de la memoria y las palmadas de los abrazos. Y aunque las leyendas vivan, que no se diga que no hubo alguien saltando de los archivos a los salones y de estos a los escenarios para ajustar cada hecho a sus difusos límites. Y para poner a cada perlasca en su equitativo pedestal. O al menos intentarlo.

miércoles, 17 de abril de 2013

Manifestación republicana en Almería y en domingo

Asuntos familiares me llevaron a Almería el pasado fin de semana. Es agradable Almería en primavera; el pastoso calor veraniego aún no lo aplasta todo y la luz tiene su punto justo de mar.

Viajar no significa sólo desplazarse de un sitio a otro con más o menos placer; es sobre todo la relajación de las rutinas. En mi caso, la pérdida del sentido de la actualidad. Así es normal que no caiga en que es domingo, 14 de abril, aniversario de la II República, hasta que, subiendo por la calle Obispo Orberá, a lo lejos, una bandera republicana me centre. Habrá manifestación reivindicativa.

Llego a la Puerta de Purchena y a la estatua de Nicolás Salmerón comienzan a afluir los manifestantes. Pocos lugares de España se vanaglorian de tener un republicano tan presentable como Almería. Cuando un español achacoso del diecinueve salía político sus humores se solidificaban en lo ético: es fama que Salmerón renunció al cargo de presidente de la República, al mes y medio de su nombramiento, porque no quería firmar unas sentencias de muerte. Sea esto verdad o tal vez no se veía con facultades para enfrentarse a carlistas y cantonalistas, su figura de político decente encandila a todo aquel que se acerca a la política desde el lado del desengaño.
 
Decido quedarme a ver que pasa; me atrae saber cómo será una marcha republicana en una capital de provincias en pleno desbarajuste en la Familia Real. Leo en un cartel que la convocatoria es a la una  y, como quedan pocos minutos, curioseo Paseo abajo aprovechando la sombra de los árboles. Es mediodía y el sol empieza a picar. Los convocados afluyen sonrientes y vestidos con el flácido uniforme casero de los domingos. Una de las más nobles formas de fraternidad burguesa es solidarizarse con el clima. Mediado el Paseo, junto al Teatro Cervantes, una pequeña banda de música toca la Bella ciao, canción de la resistencia italiana cuyas alegres notas me convencen que la manifestación va a tener un tono festivo. La banda se pone en marcha hacia el punto de encuentro, recogiendo a los rezagados.
 
 
Ya están todos junto a la estatua de Salmerón. Pero como veo que no arrancan, me siento en la terraza de una cafetería cercana. En Almería, a estas horas y con este tiempo, es pecado no aprovechar los pequeños placeres del aire libre.  Aunque no sé si mi tapeo, una coca-cola con media tostada de aceite y tomate, sería muy canónico en una III República de trabajadores y trabajadoras con ciertos reparos a lo norteamericano. Desde mi privilegiada posición veo cómo se va completando el grupo. Entre las banderas, destacan las republicanas de diferentes tamaños; hay algunas del PC, de Izquierda Unida y de varios sindicatos. Me fijo en las que pone USTEA. Pregunto y me dicen que es un sindicato de enseñanza. ¿Se tratará de un grupo de educadores arrepentidos del tuteo en las aulas y que quieren reformar la educación desde un mayor cuidado de las formas entre profesor y alumno? Un posterior paso por su página web no me saca de dudas, pero la retórica parece que no va por ahí. Las indumentarias, ya he dicho, son cómodas y festivas; ni para tomar el Palacio de Invierno ni para asaltar las poltronas de una consejería. Me choca el poco perroflautismo y me maravilla la versión republicana de la camiseta de la selección nacional de fútbol. Corona mural en el escudo y dominio lógico del color morado. ¿Qué pensarán tantos periodistas que nos abruman con la Roja? Precisamente con la Roja.

De este ensimismamiento cromático me saca la charanga que toca el himno de Riego mientras le colocan a Salmerón una bandera a modo de capa. Aplausos y comienzo de la retahíla de eslóganes. Durante todo el recorrido predominará la consigna antigua, y por tanto poco esperanzadora, “España, mañana, será republicana”. Hay también referencias a Rajoy y su gobierno, a los desahucios y mucho lema antimonárquico. Los Borbones tienen una rima muy fácil.

La manifestación tarda en organizarse; mejor será comprobar su alcance a medio camino. Doy un rodeo por las calles adyacentes y decido visitar la cercana Iglesia de San Pedro. Allí se custodian dos joyas de la imaginería contemporánea: María Santísima de Fe y Caridad, de Álvarez Duarte, y el grupo de la Santa Cena, de Navarro Arteaga. Pero hay misa y no me gusta parecer un turista entre los fieles. Desde el cancel, durante la comunión, me pregunto si los republicanos no estarán cometiendo el mismo error que hace ochenta y dos años. ¿Es necesario que el anticatolicismo sea consustancial al republicanismo en España? ¿La cerrazón en los errores cometidos en el pasado no les hermana con el fanatismo religioso que dicen combatir? No aprovechan la mala imagen que entre los creyentes deben de tener algunos representares de la Corona con una lectura caprichosa de los mandamientos sexto y séptimo. Y esta gente, ante mí tan pacífica y ordenada, cuando se pone a defender lo suyo, se pone.
 
 
Regreso al Paseo y la marcha muestra toda su dimensión. Como no pertenezco al departamento de ojimetría de ningún periódico, no sé cuántos son los manifestantes, ni si la proporción es alta con respecto a los habitantes de la ciudad. Se lo dejo a los hermanos de la cofradía del Santo Ojo de Buen Cubero. La casualidad hace que me encuentre la manifestación cuando su cabecera va a pasar a lado de la sede del Partido Popular. De pronto, los portadores de la pancarta se vuelven y señalando con el dedo al balcón con el rótulo del partido, comienzan a corear “¡Ahí está, ahí está la cueva de Ali Babá!”. Pero se trata de un paso rápido; no se quiere agriar en exceso la protesta. Nunca se sabe si entre los pocos espectadores no saldrán algunos respondones y se líe. Todos hacen lo mismo: llegan a la altura de la sede, señalan con el dedo, gritan y se vuelve deprisa. Parece una jura de bandera.

El espectáculo comienza a ser repetitivo tanto en la calzada como en las aceras. Apenas hay comunicación entre ambas. La mayoría de los transeúntes se muestra indiferente. Si acaso una mirada y una sonrisa, no se sabe si de conformidad o de conmiseración. Y el proselitismo fuerte no era el fin de los prorrepública. Simplemente hoy tocaba salir a la calle. Visualizar la musculatura del grupo. Pero sin crispación.

Vuelvo a dar un rodeo. Tras el Teatro Cervantes, en el acceso acristalado a una de las galerías de los refugios de la Guerra Civil hay una  sorprendente pintada que es una célebre frase terenciana sobre los amantes, sus peleas y la reconciliación. Y en latín. Buen deseo para este día.
 
 
Se me echa el tiempo encima. La manifestación ya dura demasiado y me tengo que ir. Comida rápida y viaje de vuelta. En el trayecto hasta el coche voy reflexionando sobre todo lo visto y deduzco que a pesar de la importancia de los desencadenantes, no estoy ante un dramático hecho histórico. Ni siquiera provincialmente histórico. Pena. Confieso que me hacía algo de ilusión.

jueves, 11 de abril de 2013

La capa de Don Juan Carlos

Los teólogos católicos tradicionalistas dicen que los cimientos de la Iglesia comenzaron realmente a tambalearse cuando los herejes, a partir de la Ilustración, en vez de separarse y fundar sus sectas, decidieron quedarse dentro. A la intemperie sólo florecían las hogueras y las espadas. Además, en cuestiones teológicas se estaba hilando tan fino que a la censura pontificia le costaba distinguir entre lo ortodoxo y lo heterodoxo. Y nació el maricomplejinismo eclesial. Esto le pasó también a la monarquía española a finales del siglo pasado: que los republicanos no montaraces prefirieron resguardarse bajo el manto del monarca. Conocían las dos nefastas experiencias republicanas que sufrió España y cuyos procesos de mitificación se encontraban en marcha. A este compadreo, no exento de virtudes, lo llamamos juancarlismo.

Es error muy común, incluso en la crème brûlée de la intelectualidad, considerar al régimen constitucional que nació en 1978 como antagónico del franquismo. ¡Por Dios! La contrafigura de la Transición fue la II República. Franco alumbró un régimen excepcional de muy difícil supervivencia tras su muerte. El miedo que tenían los actores de aquella hora era que otro guirigay republicano, utopista y comecuras, concluyera de nuevo en autocracia. De ahí los pasos que se dieron: de la ley a la ley.

Y de la trampa a la trampa. So capa real se metió hasta el mismo rey y, ante la anuencia de los protegidos más avispados, empezaron a entrar banqueros de caza mayor, aristócratas a comisión y rubias legitimas, princesas de bote.

El tinglado se está desmoronando porque las varillas que lo sostenían estaban hechas de engaños, medias verdades y encubrimientos. Y porque los años no pasan en balde y los dichos y actos de los protagonistas se van ahuecando, faltos de la convicción de los primeros días. De la losa de Cuelgamuros hemos pasado la piedra pómez.

Un hecho viene a afianzar esta decadencia: la imputación de la infanta Cristina en el Caso Noós. Ver a una hija del rey haciendo el paseíllo camino del juzgado no sólo tiene la importancia de lo nunca visto, sino la trascendencia de lo esclarecedor. Hasta ahora Cristina nada más, y nada menos, había sufrido el descrédito nacional que nace de la pena de la televisión en sus dos subgéneros: la pena del Telediario y la pena del Sálvame. Al decir de los comentaristas la primera es más relevante que la segunda, pues no es lo mismo que la noticia la dé un presentador serio y trajeado que un gacetillero informal y florido. A mí me parece que el Telediario, que se eleva asépticamente en Informe Semanal, es al Sálvame lo que los desnudos, probables y maquillados, de Olvido Hormigos en Interviú a su vídeo municipal y obsceno: caer del hiperrealismo al realismo mágico; que de pronto al director de informativos se le ocurriera descender a un Ansón y posarlo entre las tricoteuses mallorquinas.

A los príncipes de Asturias les corresponde afianzar, reformando, un régimen que ha dado a España (y le sigue dando, ojo, no estamos en los sangrantes años 30) la etapa más próspera de su historia reciente. No les será fácil; la riada amenaza con ascender por el piedemonte.  Pero son ellos los deben liderar la transición del juancarlismo a la monarquía, frente a los republicanos que se gustan herederos de dos fracasos históricos, Y ofrecernos una familia real digna de ese nombre. Ajena a toda corrupción y con su poquito de cursilería. Qué más da. No dijo uno que lo cursi abriga. Algunas veces, hoy mismo, más que la capa de armiño.
 

jueves, 4 de abril de 2013

El ministro y el escrache

Lo que va pesando el blog. Comienza uno casi sin querer y se engancha. Y un día, fuerza mayor, te escondes temporalmente de la actualidad (ay, la Semana Santa, con sus devociones y afanes). Entonces las noticias, apenas llegan, se van, resbalándose como se resbalan las gotas de cera por el terciopelo negro un Viernes Santo de lluvia.

Pero hay se queo el paso y la lírica y tengo que volver a conectarme a la marciana y adictiva realidad periodística. Ruedo por la red hasta que me frena en seco Jorge Fernández Díaz. El protector de la especie humana en lo natural y en lo sobrenatural, me regala este párrafo:

"Utilizar esta forma de coacción es burlar los procedimientos democráticos. Después de los diputados, ¿quiénes serán los siguientes en ser acosados? ¿Los jueces, que pueden dictar sentencias que no gustan? ¿O los periodistas cuando vierten opiniones que no son del agrado de todos?"

Se refiere al escrache, ese nuevo fruto que nos llega de allende y que promete arraigar aquí como antes lo hicieron el tomate, la patata y la salida lavolpiana.

Para que la turba amedrente a una persona en su casa, sea un criminal condenado, un presunto o un van diciendo por ahí que, no son necesarias rectas razones. Simplemente que el Estado se esponje y que sus  poros los rellenen las rebabas del sistema. Si políticos, jueces y policías van en cascada desertando de sus obligaciones, sobreviene la confusión. Allí donde se agobian los espíritus puros. Verbigracia, el antedicho.

El ministro del Interior toma como inspiración para el párrafo anterior al pastor protestante Martin Niemöller y su Als die Nazis die Kommunisten holten (tranquilos, traduzco: Cuando los Nazis vinieron a llevarse a los Comunistas). Poema antinazi muy famoso, conocido por casi todos y si no se encuentra usted en el casi haga clic.

La diferencia entre lo escrito por Niemöller y lo manifestado por Fernández Díaz no es solamente estética, sino vivencial. El alemán fue perseguido por un Estado totalitario que quería acabar con sus enemigos de una forma ordenada, industrial. Niemöller se lamenta de no haber ayudado desde el principio a destrozar el engranaje nacionalsocialista. La nómina mensual del español nos dice que forma parte de un Estado democrático. Tiene poder sobre vidas y haciendas. Y la grave misión de mantener el orden. A no ser que el edificio del Ministerio del Interior sea una estructura ganada por el relativismo arquitectónico y sus rectores no sepan si pisan el suelo duro de la responsabilidad o légamo baboso de la insensatez.

Vamos a ver. Dice D. Jorge: “Después de los diputados, ¿quiénes serán los siguientes en ser acosados?" No. ¿Qué diputados? Sólo él y sus compañeros de partido. Es contra el PP contra el que se dirige el escrache. Ni el anterior gobierno socialista por los desahucios, ni ahora la izquierda y alrededores por convolutos, eres, tresporcientos, etc., sufrieron, ni sufren, humillaciones como las que los populares padecen en sus domicilios y ante sus vecinos.

Continúa el ministro preguntándose si después de los políticos, seguirán Ada Colau y su mariachi dando serenatas a jueces y periodistas. Pero hombre de Dios. Viene a elegir dos de las profesiones que los cacerolistas hueveros menos pretenderían hostigar. La justicia puede ser un cachondeo pero ay de ti: rásgale siquiera sea el dobladillo de la toga a sus señorías y verás en lo que queda la lectura alternativa del derecho. Menudos son. Parafraseando a Pla, lo más parecido que hay a un juez de izquierdas es un juez de derechas.

Y que me dicen de los periodistas. Cierto que no son tan corporativistas como los jueces y los periodistas liberal-conservadores podrían estar en peligro. Pero un altavoz es un altavoz, por poco alcance que tenga. Por cierto, gracias al  PP, que se dedica, con un empeño digno de causa más piadosa, a soliviantar y entorpecer a los medios afines al ideario de sus votantes. De todas formas, en las tertulias televisivas mucho grito y mala cara, pero el roce hace el cariño. Y está muy feo zarandear al cuarto poder, derecho humano.

Todo por no sacudirse los complejos y coger al bicho por los cuernos. Los escraches al hispánico modo son ilegales, ilegítimos y antidemocráticos. Nos llevan al totalitarismo por un camino más derechito que la corrupción. Primero, porque es una persecución hemipléjica: sólo van contra la derecha. Segundo,  porque bajo la apelación al pueblo siempre esconde la turba sedienta de líder y mano dura. Un gobierno democrático que se precie de tal no puede permitir que los totalitarios sobrepasen eso que los finos llaman ciertas líneas rojas. Cueste los escaños que cueste.

Menos lloriqueos. ¡Jorge, qué eres ministro del Interior! Te lo juro.

martes, 19 de marzo de 2013

El escrúpulo de las pedagogías

Los resultados de las pruebas de conocimiento en las últimas oposiciones para profesores de primaria en Madrid todavía colean, como coleaba el gato Jock prediciendo la muerte de su amo, Winston Churchill. Los médicos acababan de dictaminar que estaba fuera de peligro. Los pedagogos, los sindicatos y los políticos de izquierda también mueven la cola, agitados. Otra evidencia del fracaso del sistema escolar español; la educación comprensiva y el diseño curricular a la intemperie.

De todos los ejemplos del descacharre educativo madrileño el más interesante es la definición, que escribió un opositor (mejor opositora, estoy ganado por la perspectiva de género),  de escrúpulo como atardecer. Noventero como soy, me siento transportado a aquellos descubrimientos léxicos en plena apoteosis del pantalón roto y la gorra de visera: candelabro/candelero, ostentóreo/estentóreo/ostentoso. Si con candelabro Sofía Mazagatos dio más luz y cimiento al famoseo patrio y ostentóreo definió toda la rotundidad populista de Jesús Gil, la nueva acepción de escrúpulo baña la puesta de sol con un matiz moral, tan caro a los que “educan en valores”. Ya nada astronómico les es ajeno.

El creador del hallazgo debió estar influido por la serie cinematográfica Crepúsculo; el narcisismo adolescente adobado con el vampirismo kitsch y amanerado. Su ambiente gélido y vaporoso y los ridículos diálogos de los protagonistas, una de las parejas más sosas de las historia del cine, parecen que despertaron en él la duda de si mañana atardecerá o no. Posiblemente nadie en toda su vida de estudiante se la resolviese: todo es relativo.

martes, 12 de marzo de 2013

Transmisiones

Ayer espigaba en la cesta de Salmonetes de Ignacio Ruiz Quintano y me encontré con este múlido pocho:

Jon Sistiaga: "CR transmite cochazos, novias rusas. Messi valores, no de dinero, de jogo bonito, qué pases hace..." (@Gaoh1).

Investigo por aquello de la desconfianza en las redes sociales y doy con el original, que confirma y amplia. El periodista de Cuatro confiesa que es del Barça, accionista de la Real Sociedad, aunque no conoce a los jugadores, y arremete contra Mourinho para no desentonar del grupo.

La comparación entre Cristiano y Messi se deja para el final. Como un epílogo donde se resume, en valores, el contenido de la entrevista. Y aparece la magia, tan cara a la progresía. No importa lo que es, sino lo que me parece, lo que me transmite, que pasa a ser lo que es. Cristiano es cochazos. Cristiano es novias rusas. Messi es jogo bonito. Messi es la Madre Teresa

Pero la realidad es la realidad la embadurne Agamenón o Rubalcaba. O Sistiaga. Y la realidad es que al multimillonario Messi le acaban de sacar una replica de oro de su pie izquierdo. Una chifladura japonesa que no le reportará al sobrio conductor dolores en el menisco. Sólo una agradable elongación en la cartera. Será el tótem a cuyo alrededor, esta noche, danzarán los magos de la tribu. La afilada rama dorada con la que Eneas Rosell desbrozará los pasillos para el argentino, mientras Caronte Platiní sucumbe a la música del tiquitaca.


¿Y Cristiano? Para los sistiagas, Cristiano y sus seguidores babean por llantas de aleación y bikinis escuetos. El portugués carga con la reputación de frívolo cuando no ha dado un escándalo rosaceo (igual que Beckhan, otro blandito para los tocineros) y su labor en el Real Madrid es la de un estajanovista.

Mourinho y Cristiano han montado un equipo sin retóricas que ambiciona el gol con una agitación y una alegría que no veíamos en España desde que Francisco de Pizarro soñara límites insospechados bajo un naranjo de Sevilla.

Decía Jean François Revel que lo que mueve el mundo es la mentira. El ilusionismo es su correa de transmisión.

jueves, 7 de marzo de 2013

¡Chacón, tírate a la piscina!

Los resultados que obtuvo en las últimas elecciones autonómicas han llevado al PSC a decantarse por asumir con plenitud el ideario de una de las dos fracciones que lo constituyen. Almas las llaman, aunque a mí siempre me ha parecido demasiada espiritualidad para la secularizada Cataluña actual. Entre el nacionalismo cierto y el incierto españolismo se han adherido a aquello que, activa o pasivamente, han ayudado a consolidar: la construcción nacional de Cataluña, eso sí, cogiéndola ahora con el papel de fumar del derecho a decidir.

Los socialistas españoles han jugado con el nacionalismo a una simulada ambigüedad, que siempre descansó en la búsqueda y consolidación del poder. Los años Zapatero/Maragall/Montilla no engañaron a nadie. Hasta los Tres Tenores (Bono, Chávez e Ibarra) asordinaron su voz, no fuera a ser que hasta los suyos los llamaran fascistas. Que del extrarradio no pasemos al extramundi.

Existen en Cambridge dos escuelas de pensamiento que estudian la, al fin sin confusiones, deriva soberanista del PSC. Una asegura que es la lógica consecuencia de la cada vez más descarada asunción de los postulados nacionalistas y que desembocará en un partido de centroizquierda caracterizado por el seny, tan alejado de la Esquerra y sus anejos rojiverdes. La otra está de acuerdo en el proceso desencadenante pero difiere en lo que vendrá: la implosión del partido y la desbandada de cargos y militantes hacía ERC. La ruptura de la disciplina de voto con el PSOE en el Congreso el pasado 26 de febrero sería el primer mérito del currículo a entregar en Calàbria, 166. ¿Capisci?

A Carmen Chacón, cuya primera ene zozobra como la pértiga del equilibrista, le ha pillado el órdago de su partido en plena recomposición de fuerzas para optar a la secretaría general del PSOE. La forma de Rubalcaba de hacer oposición al Gobierno es la que los politólogos llaman la oposición de la goma de borrar de tienda de chinos: se desgasta más que el papel que pretende corregir. Una cuestión de elasticidad real de los ingredientes, no de envoltorios coloristas ni etiquetas exageradas. Chacón se ve con posibilidades y la han abocado a elegir entre papá y mamá. Como buena hija dijo que a los dos, es decir, se abstuvo en la votación. Pero los partidos, llegados a este punto, no son tan benévolos como los padres y exigen la adhesión inquebrantable.

Su abstención en el Congreso es comparable a la primera zambillida de Falete en el programa Splash! Famosos al agua. Muchas expectación ante como sería capaz semejante cuerpo de realizar el mortal carpado con doble tirabuzón. Que si vestiría tanga o braga náutica. Y  al final se trató de una clavadita de pie, eso sí, con un traje de baño que era la versión licra y faralaes de  Playa de la Concha 1918.

La diputada catalana y el cantante andaluz han tenido un gran éxito, si no de crítica, si de público. Han acaparado portadas y copado redes sociales. Pero la próxima vez el severo ciudadano español, votante y televidente in essentia, será más exigente y reclamará saltos al agua o al vacío con mayor dificultad técnica. El consuelo de Chacón es que si ambos fallan, pero Falete pone más superficie de fricción, el tsunami creado por éste será homérico.

¡Anna Tarrés, mande firmes!

miércoles, 27 de febrero de 2013

Una Europa grillada


Silvio Berlusconi aparece sonriente tras las elecciones: otro día en la oficina. Berlusconi cada día se parece más al gigoló Joe de Inteligencia Artificial si lo hubiera interpretado Mickey Rourke. Una cabeza calafateada, entre la máscara y el plasma.

En las últimas elecciones italianas ha triunfado el sueño de cierta Europa que detesta todo lo que huela a lo que llaman puritanismo useño.  Para el intelectual europeo, por una mágica razón, parece ser que el regirse por unos principios lleva, implacable, a la jungla. Aquí en el Viejo (¿habrá que escribir ya Decrépito?) Continente se habla mucho de profundizar en la democracia, pero cuando apenas rascas en la soñada utopía de profesores y periodistas aparece la pesadilla de la planificación. Y la planificación sólo es aceptable para nuestros grandes cerebros si se trata de un andamiaje astral de tornillería gaseosa. En el planeta tierra, democracia rima con eficacia y si esto lo olvidamos al político democráticamente elegido lo sucede el tecnócrata, como mal menor,  o el caricato, como desastre mayor. Cuando la realidad se manifiesta en su espléndida crueldad los nuevos redentores abominan de todo y, claro, el ideal cojo y manido le cae a Beppe Grillo como algunos madridistas depositan el señorío en manos de Alfredo Relaño, después de hinchar tanto la palabra, que la acaba explotando Mourinho con su mejor por qué. Del recauchutado viven muy bien algunos vivillos.

Escribe Arcadi Espada que el sería liberal si tuviera pueblo, pero, ¿y las elites? (pronúnciese en francés) ¿tenemos elites?

La nueva Italia de la izquierda extravagante va a ser la apoteosis del carril bici, punto capital en el programa electoral grillado, con olvido de las calzadas romanas, sacras o apias, y sus puentes, adoquines y miliarios, todo tan vertebral y por tanto fascista. Ahora primará el tobogán que no lleva a ninguna parte pero por lo menos entretiene. He viajado a Sevilla después de muchos años y a punto he estado de calarme de nuevo la peluca. Las bicicletas se han adueñado de la ciudad por la vía del aquí estoy yo, y no tienen miramientos con los peatones. El automovilista ha pasado por un proceso civilizador fructífero. Hoy hay que meter en vereda al ciclista, pero mientras aquel tenía la arrogancia del moderno, este se acoge a la soberbia del buen salvaje, semilla y planta del pueblo en lucha por su dignidad y un 3% pa’tós.

¿Estará el centro-izquierda italiano por encima de las circunstancias? ¿Ha dimitido el Papa, no por lo que dicen que apesta dentro del Vaticano, sino por el olor a descomposición que viene de extramuros? Mientras Benedicto XVI rezará en clausura por nosotros, Berlusconi, bajo los oros de los Aldobrandini, soñará con ovejas bunga-bunga.

miércoles, 20 de febrero de 2013

La noche sublime de los Goya

Cualquier empresario sabe que su éxito se basa en satisfacer al mayor número de consumidores. Sin  embargo, nuestro cine patrio, facción señorío de la gente de la cultura, parece empeñado en alejar con fruición a un número elevado de posibles clientes. La mayoría de los analistas piensan que esto les molesta poco, que lo importante para ellos es hacer piña con los de su ideología, la progre, que protege de las inclemencias del mercado libre y domina los medios culturales. Gobierne quien gobierne. Airadamente protestan actores y actrices (¡A mí, pretorianos!) cuando manda el PP y desaparecen cuando lo hace la izquierda o los nacionalistas, valga la redundancia. La sangría de espectadores se produce porque buena parte de la población se da cuenta de la pantomima. El PP nunca suprime sus privilegios.

Todo esto no lo niego, ni la pulsión suicida que anida en el ser humano, pero me atrevo a lanzar otra teoría que puede ser complementaria. Los actores sufren en la Gala de los Goya una exaltación de su profesión: actores que interpretan a actores. La imagen que se han construido de su oficio. Una manifestación con pancartas de seda y lamé, donde no se lee “queremos” sino “exigimos”. La apoteosis del cobrador del esmoquin con pajarita torcida y peinado casual. El anticapitalismo vestido de capitalismo, el entrismo glamuroso, que no hace ascos a cierta división del trabajo: derechos (González Macho), desahucios (Verdú), sanidad pública (Peña), IVA y amnistía fiscal (Hache), saharauis (Bardem). Prisioneros de las alfombras rojas y el photocall, ellos, ungidos con el prestigio de la mala prensa que antaño tuvo su actividad, tan unida a los humillados y ofendidos, necesitan al menos un día revolucionario, quitarse la costra de la desproletarización y gritar a los cuatro vientos: Aunque nos parezcamos a ellos no somos como ellos y todo lo bueno que pasa en el mundo es gracias a nosotros y a pesar del capitalismo. Somos conscientes. Por eso protestan con sordina por la piratería informática, que realmente sí les hace daño. Al fin y al cabo los piratas son personajes tan románticos como ello. En el fondo los admiran, les gustaría interpretar sus papeles en las catacumbas, lanzar el puñal de Lady Macbeth desde las sombras y que caiga al menos un director general.

Saltan con soltura del pasquín al caviar sin incomodarles la contradicción, la hipocresía o el cinismo. Sólo cuando la incoherencia es tan grande como el hecho de protagonizar una campaña publicitaria de una empresa hipotecaria y en el gran aquelarre despotricar contra ella, se llega hasta el final para borrar todo rastro. Pues si el periodista Santiago González escribió en Lágrimas socialdemócratas que “la hemeroteca es perseverante y de derechas”, la videoteca lo es con una crueldad descarnada.

Cuando se apagan los focos y se recoge la alfombra roja, vuelven a los cócteles, a las urbanizaciones de lujo, a los hospitales privados, sin que se produzca el más mínimo remordimiento. Ha pasado lo que tenía que pasar. El vulgo se enfada, ellos sólo estaban interpretando su papel más trascendental. Sublime.

viernes, 15 de febrero de 2013

Rubalcaba y Schwarzenegger


Rubalcaba no puede, no debe, presentarse ante mis ojos después de que yo haya visto la última película de Schwarzenegger. Arnold y Alfredo pertenecen a la misma generación y aparecieron en nuestras vidas más o menos por la misma fecha. Pero la comparación de sus decantaciones físicas a día de hoy no puede ser más descorazonadora para el socialista. El austrouseño sigue repartiendo a diestro y siniestro aunque la edad haya acentuado sus movimientos de androide. El nuestro apenas puede convencernos si lleva traje o el traje lo lleva a él. Es lo que va de la robótica a la ortopedia.

La clave está en que un día Rubalcaba, que era un buen atleta, se convenció de que para ser algo en la vida había que hacer estiramientos lumbares en los pasillos hasta adquirir una percha entre Lorenzo de Médicis y José Luis López Vázquez. Un maquiavelismo con manguitos para un mundo socialdemócrata. Sin embargo, Schwarzenegger, de familia mucho más humilde,  quiso prosperar a base de levantar pesas: la forma más carnalmente descarnada de hacerse a sí mismo. Y como su temperamento le pedía cambiar las gélidas tierras centroeuropeas por un mundo en combustión, partió a América con sólo un taparrabos, protección de la única parte de su cuerpo que no iba acorazada de fábrica.

Posturitas de día, estudiante de noche, pasó de los concursos de culturismo al estrellato cinematográfico con la más asombrosa equivalencia entre bíceps y rostro. Schwarzenegger es el único musculitos que saca bola sin que se le crispe la mandíbula. Se la encajaron a soplete y martillo. Ni siquiera se interpreta a sí mismo. Sólo le basta con ponerse delante de la cámara, que más que fotogramas, le saca radiografías en movimiento.

Rubalcaba tiene fama de inteligente y Schwarzenegger la tuvo de simplón avispado, que era a lo más que llegaban los repartidores de credenciales culto-morales, pues con la carrera que llevaba no podían llamarlo directamente tonto. Pero lo salvó el humor. Lo salvó entonces y lo salva ahora. Inolvidable fue aquella ocasión, en plena campaña electoral californiana de 2003, cuando ironizaba con todos aquellos que se sorprendían que hiciera películas si no sabía actuar y que en ese momento luchaban para que no fuera gobernador con la excusa de que era un artista de Hollywood: lo habían convertido en actor.

Y es que, si te dedicas a profesiones tan expuestas como la política o el cine, un cierto distanciamiento cuando vas cumpliendo años es lo que te permite no caer en el ridículo. En El último desafío Schwarzenegger se aplica en reírse de sí mismo sin llegar a la parodia. Entre mamporro y mamporro aún recita sus frases lapidarias como latigazos de Cristiano Ronaldo. Rubalcaba suelta en su última comparecencia pública las siguientes perlas : “He pedido a mi grupo parlamentario lo que gano” y “Todos vamos a hacer un striptease económico”. O sea, que toda la catarsis anticorrupción va a quedar en un Full Monty de vivillos sin guasa, que se creen que somos gilipollas. A mí Arnie siempre me ha caído muy bien.